lunes, 5 de noviembre de 2012

La República Conservadora (1833 – 1891)

Este periodo histórico abarca desde la promulgación de la Constitución de 1833 hasta el fallecimiento del Presidente José Manuel Balmaceda Fernández en septiembre de 1891. La República Conservadora se caracteriza por el fuerte presidencialismo consagrado en la carta de 1833, donde la figura del Presidente de la República acumula una importante cuota de poder y de prerrogativas en desmedro del Congreso Nacional. Es posible, eso sí, distinguir dos etapas que marcan diferencias en la evolución de este periodo histórico. Una primera, que corre entre el año 1833 y la elección de José Joaquín Pérez en el año 1861, y una segunda que va desde el fin de la presidencia de Pérez hadta el fallecimiento del Presidente Balmaceda en 1891. Retrato de José Joaquín Prieto.
José Joaquín Prieto Vial (Concepción, 27 de agosto de 1786 - Santiago 22 de noviembre de 1854), político y militar chileno. Fue Presidente de la República en el período 1831-1836, siendo reelegido para el periodo inmediatamente siguiente entre 1836 y 1841. Hijo de José María Prieto Sotomayor y María del Carmen Vial y Santelices. Casado con Manuela Warnes y García de Zúñiga, hermana de José Ignacio Warnes. En la primera etapa se despliega un acentuado autoritarismo de la figura presidencial, una débil influencia del Congreso Nacional ante la figura presidencial y el uso más o menos frecuente por parte del primer mandatario de los estados de excepción. En estas circunstancias el Presidente gobierna casi sin contrapesos durante los denominados decenios, esto es, por dos periodos presidenciales consecutivos de cinco años gracias a su inmediata reelección, completando así diez años de gobierno o un decenio. Los Presidentes que ostentan el mando de la nación durante los decenios son José Joaquín Prieto, Manuel Bulnes, Manuel Montt y José Joaquín Pérez, si bien a éste último se le considera un gobierno de transición. Tal estado de cosas permite la organización formal de los primeros partidos políticos chilenos, destacando el Partido Liberal y el Partido Conservador o “pelucón”, a los que se suma el Partido Nacional o “Montt-Varista”, cercano al conservadurismo, pero menos afín a la iglesia católica que el anterior. Retrato de Manuel Bulnes.
Manuel Bulnes Prieto (Concepción 25 de diciembre de 1799 - 18 de octubre de 1866) fue un militar chileno, presidente entre 1841 y 1846, siendo reelegido para el periodo inmediatamente siguiente entre 1846 y 1851. La etapa siguiente se caracteriza por el fin de los denominados decenios gracias a la reforma constitucional que impide la reelección inmediata de Presidente de la República, instaurando los gobiernos de cinco años o quinquenios. Los presidentes que gobiernan durante esta etapa son Federico Errázuriz Zañartu, Aníbal Pinto, Domingo Santa María y José Manuel Balmaceda. La primera etapa de la República conservadora está fuertemente marcada por la influencia de Diego Portales, omnipresente Ministro del gobierno del Presidente Prieto y artífice de la institucionalidad política imperante. La autoritaria figura de Portales, impulsor de un gobierno fuerte, centralizado y despersonalizado, mantuvo el consenso general de la clase política en cuanto al respeto del orden republicano y el repudio de los caudillismos militares. Esta característica se mantendría a lo largo de todo el periodo, continuando en la etapa de los quinquenios y consolidándose como la clave política fundamental del orden republicano chileno. En ese sentido y a pesar de las restricciones del autoritarismo portaliano, se desarrollan una serie de iniciativas del más variado orden y que propenden al desarrollo político, económico, social y cultural del país. Destacan, entre estas medidas, la creación de un marco jurídico a través de la promulgación del Código Civil y el Código de Comercio. El fomento de la educación con la fundación de la Universidad de Chile y la promulgación de la ley de instrucción primaria, instaurando la educación pública gratuita. El impulso dado a las obras públicas con la construcción de ferrocarriles, líneas telegráficas, redes de alcantarillado y agua potable, iluminación pública, navegación, puertos y caminos. El fomento a la inmigración extranjera y a la ocupación del territorio. En la etapa siguiente se realizan una serie de importantes reformas políticas que propenden a una mayor liberalización del autoritarismo portaliano. La ya mencionada reforma a la reelección presidencial, la nueva ley de prensa, la instauración del voto universal masculino para las elecciones presidenciales, la sanción de rango constitucional de las libertades de reunión, asociación sin permiso previo y la libertad de enseñanza. Las denominadas leyes laicas, el ingreso de las mujeres a la educación superior y una serie de medidas relativas las atribuciones del Presidente de la República y del Congreso, tales como la rebaja del quórum requerido para el funcionamiento de los cuerpos legislativos, la modificación en la composición y forma de elección de los parlamentarios, sus inhabilidades e incompatibilidades, la atribución de la Cámara de Diputados de presentar propuestas de cambios a la Constitución y la limitación al Ejecutivo de decretar estados excepción y de su atribución de veto ante alguna disposición del Congreso. Todas estas reformas de carácter liberal impulsan las libertades públicas y ponen límites al poder presidencial, reforzando las atribuciones y el protagonismo político del Parlamento. Junto con las reformas políticas reseñadas anteriormente, se desarrolla poderosamente la modernización del país, tanto en sus aspectos institucionales como en los ámbitos económicos, culturales y tecnológicos. Destacan aquí la promulgación del Código Civil y el Código de Minería, el impulso dado a la educación pública con la promulgación de la ley general de instrucción secundaria y superior, la construcción de una red nacional de ferrocarriles, líneas telegráficas y telefónicas, y la consolidación de la infraestructura urbana con la implementación de redes de alumbrado público, alcantarillado y agua potable. Así mismo, en esta etapa surgen agrupaciones y partidos políticos que dan cuenta de la emergencia de los nuevos grupos sociales. Tal es el caso del Partido Radical, representante de las emergentes clases medias, y el Partido Democrático, el primer partido político chileno de raigambre popular. Es notable que este impulso modernizador y liberalizador no se haya visto interrumpido por el desarrollo de la Guerra del pacífico (1879-1883), ya que durante el transcurso del conflicto las instituciones políticas chilenas siguieron funcionando con la más absoluta normalidad. Sin embargo, la institucionalidad política chilena comienza a mostrar síntomas de desgaste, particularmente al interior de la clase política nacional y en las relaciones existentes entre el Ejecutivo y el Parlamento. Ya desde el gobierno de José Joaquín Pérez surgen ciertas prácticas parlamentarias tales como las interpelaciones a los ministros de Estado y su consecuente rotativa ministerial, la utilización de la aprobación parlamentaria a las denominadas leyes periódicas, los votos de censura, las obstrucciones y otros recursos que, con el correr del tiempo, se fueron haciendo una constante en la vida política nacional. Estas prácticas políticas hacen crisis en el gobierno de José Manuel Balmaceda (1886-1891) durante el cual, en vista de las tensiones surgidas entre el proyecto político del Ejecutivo, especialmente en relación al uso de los abundantes recursos fiscales provenientes de la explotación y venta del salitre, el Presidente Balmaceda pierde el apoyo del Congreso Nacional. Esta situación hace crisis a fines del año 1890, cuando el Parlamento le niega al Presidente la aprobación de las leyes de presupuesto para el año siguiente de 1891. En respuesta a esa medida, el Presidente decide gobernar aprobando por decreto el presupuesto del año anterior. Esta determinación, que atropella las facultades del Parlamento y viola la Constitución, coloca al Presidente fuera de la ley. En consecuencia, el Congreso Nacional redacta un acta de deposición del Presidente, la que es ignorada por éste último, quien a su vez clausura el Congreso. La pugna entre el Ejecutivo y el Congreso finalmente se resuelve por las armas, estallando la guerra civil. El Congreso y sus partidarios cuentan con el apoyo de la Armada, mientras que el Presidente y sus seguidores son apoyados por el ejército. Tras una serie de cruentas batallas en el norte y el centro del país, Balmaceda es derrotado. El Presidente se refugia en la embajada argentina y ahí, el 19 de septiembre de 1891, al día siguiente de concluir su periodo presidencial, se suicida de un disparo en la sien. Este trágico acontecimiento marca el fin de la república Conservadora y del presidencialismo en Chile, dando inicio a la etapa del Régimen Parlamentario.

2 comentarios:

  1. esta wea es un resumen???? >.< toi buscando algo para untrabajo del liceo y entregarlo mñn

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  2. tengo prueba mñn y no sé por qué presiento que se viene otro lindo rojito a la lista.

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